Yo quiero de lo que fumaron los del Nobel

Grandes escritores colombianos como Jorge Barón, Roy Barreras y yo, estamos indignados con esta gente de Estocolmo. Esto es el colmo. No les bastó con el Nobel de paz a Obama o a Kissinger, que carga un poco de muertos, torturas, golpes de estado, y autocracias. No, los del Nobel se han superado este año. En primera, le dieron el premio de paz a Juanpa Santos. Yo con eso no tenía mucho karma, aunque está el asunto de los falsos positivos cuando nuestro ilustre presidente era ministro de defensa.

 

Pero lo de Bob Dylan no tiene perdón. Lo de los muertos, las torturas y las autocracias palidece ante el oprobio de darle el premio de literatura a un compositor y cantante. Que disque porque es “un nuevo símbolo de la poesía a través de la tradición americana de la canción”. En esa frase hay un montón de cosas que no me cuadran: Lo de nuevo, lo de poesía y lo de tradición americana. Gabo debe estar revolcándose en la tumba. Ahora es igual de meritorio escribir una novela memorable, que componer una canción con retazos de frases disque poéticas. Buenas noticias para el reguetonero Pitbull, que dice inspirarse en Cortázar y Neruda. Debe estarse frotando las manos y pensando en el día que le toque ir a Suecia a recibir su premio.

9211

Los paisas tienen un verbo para estas situaciones. Diría algún hijo de esta tierra que los Nobel se perratiaron. Y mientras lucho con el autocorrector para que me deje la palabrita como está, pienso en todas aquellas situaciones en las que alguna institución, persona o premio prestigioso pierde interés cuando se vuelve corriente y vulgar. Cuando deja de ser exclusivo. Ahora unos años tener visa gringa era casi la antesala del Olimpo. La gente salía llorando de la embajada cuando se la negaban, o como si se hubiera ganado la lotería en caso contrario. Paradójicamente, luego que me la dieron a mí, me di cuenta que el asunto se había vuelto anodino. De hecho ahora están pensando hasta en quitarla.

 

Cuando una cosa especial se vuelve pueril, pierde su encanto. Lo mismo se podría decir de los premios Grammy, o de los Óscar con DiCaprio, o del reinado de Cartagena. Ya pocos les paran bolas, porque cualquiera se los gana. La buena noticia de eso es que nosotros, los de media tabla, podemos aspirar a que la cosa se perratee tanto que nos toque algún premio, otrora prestigioso. En algún momento la real academia sueca puede llegar a considerar que “llenar las casillas de correo ajenas con mensajes no deseados e incipientes, se ha convertido en una nueva forma de impulsar la tradición cultural”. Y ese día, ese maravilloso día mis queridos amigos, goleo.

 

En todo caso, y viendo lo de Dylan, yo sé que faltan muchos años para eso. Toca esperar a que la cosa tome fuerza y que el premio se siga perratiando a límites obscenos. Por ahora me inquieta una cosa que me dijo mi esposa y que no me ha dejado dormir. Que como van las cosas, le van a dar un Nobel de literatura a Ricardo Arjona. Como no podía ser de otra forma, y para rematar con broche de oro esta nueva pieza de la tradición cultural, copio aquí un extracto del maestro:

De vez en mes te haces artista

Dejando un cuadro impresionista

Debajo del edredón

De vez en mes con tu acuarela

Pintas jirones de ciruelas

Que van a dar hasta el colchón.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s